martes, 21 de julio de 2009

Solemos salir a pasear, ver brillar las estrellas y la luna y decir junto a eso ¡mira, que hermosa noche es! pero quizá ya esa noche pasó y no nos dimos cuenta cuando. Nos acobijamos de bajo de las sabanas creyendo que podremos dormir, pero nos damos vueltas y vueltas y cuando logramos que nos pese los parpados vemos por la ventana la claridad del amanecer. Otra vez cansados asumimos el peso de levantarnos y corremos, pero esta vez no existe meta... Hoy no quiero correr... Quiero caminar lejos.

¿Qué me impide salir y no regresar?¿Qué és levantarse?¿Qué... ?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo he sentido esa sensación de levantarme y correr sin meta , casi dando vueltas estúpidas en formas de círculos. Pero son esas ocasiones en las que el cansancio y el agotamiento de una larga noche que no nos dimos cuenta como transcurrió que noes permiten visualizar y contemplar por un momento lo que nos rodea. Así es como reencontramos la meta , como hallamos las ganas de levantarnos y como regresamos para así encaminarnos en un constante avance.


Te quiero Ratoncilla =)


Ani