Agité mis manos y las amoldé a un suspiro para luego sollozar sobre mis pensamientos.
Mi cuerpo se acurrucaba a mí soledad y con ella un embriagador aroma a nada.
Me abofeteo la distancia para despedazar aquél latido aún vivo que jugaba conmigo, pero por más que trató de matarlo reía y bailaba dentro de mí.
La pérdida, la desazón no pudo más y termino la vida puesta en bandeja al asesino, con su daga tocó lo más fino y apago la música de mí pecho...
Me perdí volando, me perdí... pero aún sigo aquí.... volando a tu lado...
1 comentario:
asi veo ma meen!! ^^
Publicar un comentario